“En el Camino de Santiago perdí el miedo a mostrarme como soy”

La experiencia en España la llevó a vencer la timidez

«Yo era muy tímida e insegura, a veces era muy estresante y agobiante, incluso en ocasiones me daba algo de pavor conocer a gente porque me sentía muy juzgada y observada negativamente y eso me provocaba rechazo no sólo hacia mi persona sino hacia la gente en general.

También influía el amor propio —que no tenía mucho— y estaba acostumbrada a esquivar todo leyendo libros. Hace un tiempo fui al Camino de Santiago, allí conviví con gente que me enseñó por medio del ejemplo a romper mis ataduras.

Las personas eran muy alegres, buenas, se mostraban tal cuales eran y tenían un espíritu que te hacía reír todo el tiempo. Esos viajeros miraban más allá de la apariencia, lograban ver lo que andaba mal por dentro.

Se acercaban y decían: “¿Oye, estás bien? ¿Quieres hablar?” y cuando digo hablar es hablar realmente, de esas veces que todo el peso se te va de los hombros y parece que el mundo vuelve a estar derecho. Empecé a actuar sin apenarme de lo que pensaran de mí. No se apartaron, siempre me animaron, me sacaban conversación, me metían en los grupos para hablar con gente sin miedo… y así durante dos semanas lograron quitarme el pavor a mostrarme como soy, porque en eso consiste la timidez, al menos para mí.

Yo estaba feliz de haber encontrado a gente como ellos. En mi vida intento seguir el ejemplo que me enseñaron; aprendí a ver más allá de la máscara de una persona, hablar con ellos, escuchar y dar consejos.

Ahora no me cuesta mostrarme tal cual soy, porque también aprendí que soy como Dios me ha hecho y por esas cosas jamás hay que avergonzarse.»— Sofía.—

Leído en Diario de Yucatán